Archive for the ‘ Mi día a día ’ Category

¡Feliz puente gracias a don Benito!

Es viernes, pero no un viernes cualquiera sino el maravilloso inicio de un puente que termina el lunes, es decir, seguramente muchos saliendo de trabajar agarrarán sus cachivaches y partirán a cualquier lugar a divertirse, relajarse o simplemente por el mero gusto de alejarse un poco de su entorno cotidiano.

Pero lo importante de mi post de hoy es recordarles la razón de estas pequeñas vacaciones.

Hace un par de días platicaba con la administradora del gimnasio al que asisto y me decía que en la escuela de su hija les dijeron “El lunes no hay clases porque es día de la primavera”. ¡Día de la primavera!!!! ¡Acaso creen que la fecha más importante y merecedora de un puente es la primavera!!!!

Al parecer sí lo creen, pero para aclarar el tema, el festejo principal es “El Natalicio de Benito Juárez” el cuál se conmemora el 21 de marzo y casualmente ese día entra la primavera, pero la entrada de la estación no es la festividad relevante.

¡No puedo creer que les digan a los niños que van a faltar a clases porque entra la primavera! ¿Al menos les explicarán que el día oficial es el 21 y que por disposición gubernamental se recorre al lunes? Yo espero que sí.

Y para ustedes que no son tan niños, espero que sí sepan que el 21 de Marzo nació don Benito y que gracias a eso pueden gozar de unas cortas pero merecidas vacaciones.

¿Es importante la edad?

Durante toda mi vida, me he enfrentado a algo que no sé si sea un problema o una ventaja. Se trata de la edad que aparento tener. Siempre me he visto más chica de lo que soy. Actualmente tengo 25 años y yo no sé si la gente exagera, pero ayer una señora me dijo que creía que tenía como 17.

A mi nunca me ha importado que me digan que me veo más chica, al contrario, me da risa, sin embargo a veces sí he pasado por situaciones algo incómodas debido a ésto.

Por ejemplo, cuando fui a hacer mi examen de admisión para Preparatoria me mandaron a la fila de los exámenes pare entrar a secundaria. Cuando  iba en 4º de prepa, un día, no me dejaban entrar a la escuela porque no llevaba el uniforme, es decir, nuevamente pensaron que era de secundaria, ya que ellos sí usaban uniforme.

En algunos lugares me piden identificación porque creen que soy menor de edad y en lo laboral también me pegó ¡Cómo no! Un día fui a hacer una presentación a Alpura con varios integrantes de mi equipo de trabajo. Todos pasaron sin problema y cuando yo saqué mi IFE  me dijo la persona de vigilancia “estaba a punto de decirte que los menores de edad no pueden entrar, no creí que tuvieras credencial de elector”.

No es algo que me quite el sueño, pero hay personas a las que sí les incomoda mucho que les calculen más o menos edad. ¿A ti te molesta?

Esta noche se está llevando a cabo la entrega de los premios de la Academia a lo mejor del cine, si quieren ver un poco de lo que se está viviendo en la alfombra roja entren al link y véanlo en vivo.

http://oscar.go.com/red-carpet/live-from-the-red-carpet?cid=10_oscars_landingSlide_site-red-carpet

oscar2010nom

Ex-novios necios.

Creo que la mayoría hemos tenido algún ex-novio necio, de esos que no superan que la relación ya se acabo y que cada quien tiene que hacer su vida por su cuenta.

La verdad son molestos, son todos unos especímenes raros con un modus operandi bastante fastidioso. Pueden ser hombres o mujeres, el género no importa, cuando les entra lo loco y no superan que los cortaste hacen hasta las cosas más extrañas.

Algunos les da por seguirte llamando o enviando mensajitos o mails, esperando a que les contestes algo así como “estaba esperando saber de ti”, cuando obvio no es así.

Están los que te espían por Internet (en el Hi, Facebook, Twitter) porque todavía quieren saber sobre tu vida y creen que ahí encontrarán la respuesta a su duda “¿Me habrá cortado porque hay alguien más en su vida?”

La demencia de estos personajes aumenta cuando empiezan a interrogar a tus amigos o gente cercana para saber de ti, algunos se dieron a la tarea de copiar tus contactos del celular antes de cortar y ahora se dedican a escribirle o llamarle a aquella persona de la cuál sospechan, podría ser la culpable de la separación.

Hay otros que deciden pasearse por los lugares que saben que frecuentas, justo en el horario en que tú lo haces, para que “por casualidad” se tope contigo. A veces van solos para ver si el encuentro da inicio a una conversación y de ahí a algo más, otros van acompañados de alguien más creyendo que te dará celos verlos con otra persona; cuando obviamente si ya cortamos con él (ella) nos vale.

Historias deben existir miles y me enoja que las personas así  no logren entender que una relación se acaba y que hay que darle vuelta a la página. Al final se hacen más daño, ojalá lo entendieran.

Si tienes alguna historia macabra en la cuál un ex-novio o ex-novia te haya torturado, platícalo aquí.

Los propósitos de año nuevo

Generalmente cuando finaliza un año, todo mundo hace su lista de propósitos para recibir al nuevo, pero ¿Cuántos de esos propósitos se cumplen realmente? ¿Cuántas personas son consistentes con su listado y cumplen cada punto durante los 12 meses?

Generalmente la emoción del año nuevo te hace empezar con todo el entusiasmo esforzándote por ir al Gym, dormir las horas necesarias, comer sanamente y todo lo que hayas puesto en tu lista, pero para febrero como que ya empieza a pesar y comenzamos a bajarle de rayitas al esfuerzo.

Ya estamos en Marzo y seguro muchos ya abandonaron unos cuantos puntos de sus respectivas listas y hoy heme aquí posteando esto a las 11:16 de la noche, cuando estaba a punto de dormir, porque recordé que no había escrito nada en el blog y uno de mis propósitos del año fue escribir algo aquí diario, es decir, todos los días debo dejar algún post en el blog y hoy no podía romper con ello.

Ésta semana prácticamente no he tenido tiempo de buscar info importante que transmitirles, pero en cuanto organice mi tiempo de nuevo les traeré datos que les sirvan, aparte de estos posts filosóficos y de toque personal.

Recuerden que también posteo en http://blog,telaio.com.mx por si quieren darse una vuelta por allá, ayer escribí acerca de un evento que organiza “Neurona Digital”. Y también me encuentran en http://plavibild.com con otro tipo de posts un poco más noticiosos sobre la vida en general.

Regresando a lo de sus propósitos, no los abandonen, a veces es pesado pero cumplir con algo por voluntad propia nos vuelve más disciplinados, así cuando debas cumplir con algo impuesto por alguien más te costará menos trabajo.

Quien menos te imaginas.

Cuando te conocí me caías mal, tanto que no quería ni toparme contigo en los pasillos de la escuela.

La vida se empeñaba en provocar que te encontrara varias veces al día y yo sólo trataba de huir escondiendo mi cara tras un cuaderno o algún compañero con tal de no dirigirte el saludo.

Nunca había platicado contigo, simplemente me caías mal, así como me cayeron mal otras personas que hoy en día son mis mejores amigos. Siempre me pasa eso.

Un día, la vida volvió a empeñarse en ponernos en el mismo grupo, ¡No sólo eso! nos puso en el mismo equipo de trabajo, como película para adolescentes de Disney, ahí estábamos tú y yo, sin pareja para trabajar en clase y el profesor dijo “Tú y… tú ¿Por qué no tienen pareja? ¡Trabajen juntos!”. Sentí que el mundo se me venía encima y quería salir corriendo de ahí, no hay nada más horrible que trabajar con la persona que peor te cae y de pronto tras haberte odiado por no sé cuántos cuatrimestres me olvidé por completo de las instrucciones del profesor y comenzamos a platicar sobre nuestras vidas. Era como si te hubiese conocido desde hacía mucho tiempo.

El ejercicio de la clase terminó y nosotros permanecíamos de pie en el centro del salón, era como si hubiesen congelado el tiempo, no sabíamos lo que pasaba a nuestro alrededor, hasta que alguien nos gritó “¡Hey, siéntense, el ejercicio ya terminó!

Así comenzó la historia hace 4 años. No sé en qué capítulo vamos, pero ya quiero saber lo que pasará en el siguiente.

Subió el pasaje en el Edo. de México

Así es, ya se habían escuchado rumores de que iba a subir el costo del pasaje en el Estado de México y finalmente entre la semana pasada y ésta, las rutas que comunican dicha zona.

El mínimo ha quedado en 7 pesos. ¡Sí, $7.00 pesos! Cuando antes era de $5.50 Siento que fue demasiado, ¿Ustedes qué opinan?

Cuando tu twittstar favorito no te pela.

Una ventaja del twitter es que puedes seguir a quien tú quieras y usarlo para lo que se te dé la gana, yo en mi caso, aparte de desahogar frustraciones, informar lo que hago y difundir información de interés, principalmente, también acostumbro seguir a personas que me resultan interesantes y que se dedican a lo mismo que yo o a actividades a las que quisiera dedicarme.

Twitter puede ayudarte mucho para compartir información con colegas que quizá no conoces en persona. Mi idea es que puedes aprender de ellos y seguro también ellos pueden aprender de ti.

Poco a poco he ido acumulando en mi lista de la gente que sigo a personas que se dedican a la publicidad, gente de arte, de copy, personas de social media, gente de agencias digitales, programadores, diseñadores y comunicólogos, no sólo de México sino de diferentes países; etc.

Hay gente que en verdad admiro mucho, que soy fan de sus trabajos y de sus proyectos, por eso los sigo, para mí seguir a alguien como ellos me deja más que seguir a un artista de la televisión o de la radio.

Pero ¿Qué pasa con algunos de ellos? Se creen paridos por los dioses. No soy la única persona que los admira ni que los sigue, hay cientos o miles y todos enviándoles tweets de “Eres grande, tu proyecto es la neta, quiero trabajar contigo, bla, bla, bla” Supongo que ya se sienten como artistas correteados por los reporteros y de pronto toman una actitud de “No te responderé nunca pobre mortal“.

Nunca he torturado a alguien con tweets constantes con tal de que me conteste, ni lo haría, es más ni siquiera lo he hecho con @Juanes, el único artista a quien realmente me interesa seguir y que a pesar de su fama de repente le escribí comentándole algo y me ha contestado 2 veces.

Pero bueno, regresemos al tema de los twittstars que no me responden. Ahí estoy yo, viendo mi timeline, aprendiendo de “los grandes” como yo los considero, pero a veces no tan grandes porque yo también sé mucho y seguro cosas que yo sé ellos no las saben y viceversa, ahí es donde debería ayudarnos la interacción del twitter, en compartir conocimiento, pero no, no te pelan, pareciera que les pides limosna.

No puedo creer que hasta personas que salen en la televisión me han enviado respuesta en varias ocasiones y la gente que es como yo no lo haga.

Le escribí a alguien a quien admiraba muchísimo un comment en su blog diciéndole que estaba totalmente de acuerdo con su forma de pensar, que me sentía identificada, que había pasado por una situación similar, y -¡gracias por participar!- obtuve cero respuesta, hasta le mandé un tweet diciendo “te dejé un comment en tu post de hoy” y no recibí ni un miserable “gracias”.

Así como él, van como unas 3 personas con las que me ha pasado algo muy similar. Y mientras veía como sus followers los seguían adulando y diciéndoles “Eres grande” (sí lo son, eso no lo pongo en duda) un día simplemente me limite a responder un tweet a uno de ellos aportando información que él no sabía, de inmediato capté su atención y hasta tuve el honor de que me siguiera, casi muero de la emoción, se trataba de un tema en el que yo sabía un poquito más que él, pero al terminar la discusión de nuevo me dio unfollow y tras el severo trauma que me ocasionó su acción le di unfollow también.

Con otro pasó algo parecido, simplemente le comenté algunas cosas relacionadas con registros de dominios y hospedajes, temas de los cuáles sé un poquito (o tal vez mucho) más que él y también volteó a verme, pero la magia no duró mucho tiempo.

Y uno de los más difíciles, alguien que nunca en la vida me había pelado,  que en conferencias se pinta como el amigo de todos diciendo “contáctame por twitter para lo que necesites” pero que cuando le mandas un tweet es como enviarlo a un enorme agujero negro en donde nunca obtendrás respuesta, me hizo caso el día en que critiqué uno de sus proyectos y si el tweet no se limitara a 140 caracteres seguro mis comentarios lo habrían hecho cambiar al menos una gran parte de lo que ya llevaba trabajado porque mis críticas eran numerosas.

Hablo de lo que sé y tal vez no sea la mejor del mundo en muchas cosas, pero la experiencia que tengo me permite opinar, criticar y compartir información y si todos compartiéramos un poquito de lo que sabemos sería maravilloso, me resulta egoísta que gente que según quiere mejorar el medio se limite a tuitear con los de su círculo (el que trabaja en el escritorio de junto, el que comparte oficina con él, su mejor amigo) enviando incluso tweets como “te vi que llegaste tarde y ni siquiera te acercaste a saludarme”. No les estoy pidiendo que me digan en su timeline el know how de sus negocios, pero definitivamente mucha gente a la que yo admiraba me ha decepcionado y he dejado de seguirlos porque con esa actitud nada más me hacen enojar.

No soy de las personas que ruegan por atención, si como fan de Juanes no lo hago, mucho menos como simple mortal para captar la atención de otros “simples mortales“.

Agradezco a todos aquellos que no se las dan de divas y sí han interactuado conmigo, sigo a mucha gente valiosa, espero seguir aprendiendo cosas de ellos y que ellos también puedan aprender cosas de mi.

¡Maldita menstruación!

Sin duda una de las cosas más horrorosas que puede tener la vida de una mujer es la menstruación,  acompañada de esos desagradables cambios hormonales que nos atormentan mes a mes.

Te platican en la primaria que tu cuerpo va a sufrir ciertos cambios porque tus órganos sexuales están madurando, pero nunca te imaginas cómo va a ser todo en la vida real.

Recuerdo que fue en 6º de primaria cuando vimos esos temas y en casa también me empezaron a platicar. En ese entonces pensé que la menstruación era como ir al baño y hacer pipí, pero que en lugar de pipí saldría sangre una vez al mes y listo, es decir creí que todo se solucionaba con una visita al baño y te olvidabas del asunto.

¡Ah sí, claro!!!!! Por supuesto que no es así.

Entré a la secundaría y la mayoría de las niñas ya habían experimentado su primera menstruación, todas se emocionaban y lo consideraban como lo mejor que les podía pasar en sus vidas. Nunca entendí por qué tanta felicidad si a partir de ese momento cada mes estaban sufriendo porque se les olvidaba la toalla o porque querían saber si se les notaba que la traían puesta o porque se tenían que estar cuidando de no mancharse. No parecía nada cómoda la situación pero como para todas era lo máximo comencé a preguntarme cuándo me iba a pasar lo mismo, hasta que me llegó el momento.

La verdad no fue nada significativo, no me emocioné, no me asusté, creo que mi mente estaba en blanco, sin embargo obviamente cambió mi vida.

Afortunadamente tenía ciclos normales y no me quitaba el sueño preocuparme por todo lo relacionado con el tema, pero el resto de mis compañeras, meses después, ya no presumían el gran acontecimiento ni lo veían como lo mejor que les había pasado, su percepción cambió por completo y ahora todo era queja tras queja. –Es que se me adelantó y no traigo toalla, es que no me ha bajado, es que me manché, es que la toalla se me mueve cuando camino, es que se me nota que camino raro, es que … es que… -

Después entré a la prepa y mis nuevas compañeras también se quejaban, tal vez ya no de tantas cosas como en secundaria pero ahora escuchaba que las hormonas les generaban cambios de humor, que a veces se enojaban fácilmente o se deprimían, que los cólicos las hacían retorcerse del dolor y yo seguía sin entender por qué todas sufrían y se quejaban si yo no sentía dolor, no me cambiaba el ánimo, tenía ciclos regulares y no me preocupaba nada. ¿Acaso yo era anormal?

Nunca lo entendí hasta hace un par de años en que empecé a sentir cólicos y me asusté, nunca había sentido ese dolor que efectivamente a veces provoca que te retuerzas como gusano en comal caliente. Empecé a experimentar esos cambios de ánimo de los que todas las demás hablaban y empecé a tener ciclos irregulares. Fue entonces cuando entendí el significado de “¡Maldita menstruación!

Y es que es cierto, ¡No inventen! Es horrible tener que estar cada mes con esos dolores intensos, a veces hasta es necesario tomar algún medicamento que lo disminuya y luego eso de pasar, 3, 4 o los días que te dura el sangrado soportando las incomodidades que éste conlleva. Si los ciclos son irregulares tienes que acostumbrarte a ir preparada con alguna toalla por si acaso se le ocurre llegar en un mal momento e ir al ginecólogo porque seguro algo anda mal.  ¡Es horrible!!!!!!

A veces me quejo, me enojo y maldigo porque a los hombres no les pasan cosas como estas y para ellos es muy fácil a veces decirte “tómate una pastilla para que se te pase el dolor” cuando uno se siente de la fregada y en ocasiones hasta sin ganas de salir de la cama.

Pero si creen que tener que soportar la menstruación es lo peor de la vida, no estén tan seguros. Creo que a pesar de odiarla, lo peor es cuando no llega. ¡Sí! Cuando ya estás preparada para que cierto día aparezca y nada. Pasan dos días y no hay rastro, pasa una semana, a veces pasa un mes y no llega.

Podría ser maravilloso tener que olvidarse por un mes de todas esas incomodidades, pero por el contrario te sientes mucho peor porque significa que algo anda mal, si no tienes vida sexual activa puede ser que tengas algún problema, que quizá el estrés te haya provocado un retraso y entre que tu mente trata de descifrar lo que sucede y te haces a la idea de que es tiempo de ir al médico pero que le vas a dar unos días más para ver si ya te baja, el estrés aumenta, las hormonas hacen de las suyas y es como volverse loca. Y si ya tienes una vida sexual activa y no tenías planes de embarazarte. ¡Uh! Es todavía mucho peor porque tu mente ya se está imaginando lo peor -seguro el condón no funcionó, es que no puede ser, es que me tomé la pastilla de emergencia, es que siempre me he cuidado, es que…-

¡Qué trauma! Entonces, que te baje es horrible y que no te baje es igual o peor de horrible. ¿Tenemos otra opción? Creo que no, así que no nos queda más que aguantar ese lado feo de ser mujer y disfrutar de otras ventajas que poseemos, pero ese ya es otro tema para un nuevo post.

El día que fui al Office Max

Office_Max_bola

Hacía años, pero en serio años (como unos 4) que no me veía en la necesidad de ir a imprimir a algún lugar, pero dado que mi impresora no tiene tinta y que las pocas veces que imprimí en algún café Internet obtuve impresiones de muy mala calidad decidí ir al Office Max de Satélite.

Tenía una entrevista de trabajo y necesitaba imprimir curriculums así que llego al Office y como toda una novata en el asunto me acerco al área de computadoras para saber cómo funcionaba eso de las impresiones, si cada quien imprime lo suyo o si algún encargado manda el archivo; etc.

El lugar estaba atascado de gente, todas las computadoras ocupadas. Los “chicos Office” que estaban dentro del mostrador no se veían muy hábiles y estaban ocupados, así que esperé al que andaba afuera ayudándole a la gente que estaba usando las computadoras, además tenía una playera de “¿En qué puedo ayudarte?” o algo así decía el mensaje.

Tardó en desocuparse y creo que muchas personas querían recibir su ayuda, cuando por fin dejó de hablar con una clienta corrí hacia él y le pregunté “¿Para imprimir yo lo mando o te doy mi USB?” y me dice “Mándalo tú en cualquiera de esas dos computadoras” mismas que estaban ocupadas por gente que supuestamente iba a imprimir. (Prepárense porque este post pinta para ser bastante largo, tan largo como mi estancia en ese lugar).

En una computadora estaba una señora. En teoría lo que iba a imprimir estaba en su correo de Yahoo, así que entró a la página, tecleó “de a dedito” (tecla por tecla con un sólo dedo) su dirección y posteriormente su contraseña y ¡Adivinen! “Contraseña incorrecta”. Hasta ese momento yo todavía no me desesperaba y me dije “¡Qué bueno que no me formé atrás de ella porque creo que va a tardar!”

La persona frente a mi era una chica como de entre unos 27 y 30 años, supuse que ella sería más rápida, pero también tardaba demasiado, intenté echar un vistazo a lo que hacía y creo que no se encontraba preparando su archivo de impresión sino que estaba haciendo más cosas, además hablaba por teléfono; siendo que esas dos computadoras son sólo para mandar a imprimir y deberían hacerlo rapidito.

Respiré profundo, miré a mi alrededor, cada vez había más gente y el “Chico Office” al que le pregunté volvió a pasar cerca de mi y le señalé a las dos personas haciéndole una cara de “son más lentas que una tortuga en reversa“. El chico como que quizo hacer algo por mi, pero tenía a más gente hablándole y corrió a ayudarlos.

Volteé a ver de nuevo el monitor de la señora. Seguía intentando entrar a su correo de Yahoo y no lo conseguía, de pronto dice “Creo que también me lo mandaron a Gmail” -Se le iluminó el cerebro- Me dije.

Entra a su Gmail, mete usuario y contraseña y… (redobles, por favor) ¡Contraseña incorrecta! -¡Hija de su madre!-

Intentó e intentó y en eso la persona que estaba delante de mi desocupó la computadora. Me apresuré felizmente, inserté mi USB, no sé cuánto tiempo llevaba ahí pero creo que ya era mucho y comenzaba a ponerme nerviosa, a pesar de haber salido de mi casa 3 horas antes de la cita. Abro mi archivo, mando a imprimir, me sale un mensaje de error, con la prisa no lo leí, le di aceptar, no pasó nada, volví a mandar a imprimir, me salió el mismo mensaje, de nuevo no lo leí, le di aceptar, aceptar, aceptar las veces que fue necesario y salir. (Resulté igual de bruta).

Llego al mostrador, me encuentro con el mismo “Chico Office” nuevamente rodeado como de 5 personas, todos pidiéndole sus impresiones o ayuda con otras cosas y le pregunto “¿Salieron mis impresiones?”

Desafortunadamente no salieron, así que fue a ayudarme, agarró mi USB y fue a otra computadora a enviar las impresiones. Para ese entonces las 2 compus de impresión continuaban ocupadas, y afortunadamente una de las computadoras que te rentan estaba vacía, desde ahí envió mi archivo.

Por fin las envió y me dice “Van a tardar en salir porque antes de lo tuyo mandaron a imprimir más cosas”. Efectívamente tardaron mucho.

Mientras esperaba a que salieran otra señora le pidió ayuda para enviar por mail unos documentos, así que el chico tuvo no sólo que escanearlos sino también entrar al correo de la señora y enviarlos. Descubrí que ya mucha gente “no hábil” con la tecnología hace trámites por Internet pero recurren a alguien más para que les ayude.

Después de todo eso mis impresiones apenas iban saliendo. La señora que le pidió que enviara sus documentos aprovechó para preguntar el costo de una impresión en plotter (aclaró que quería saber por mera curiosidad), otra señora se puso a preguntarle sobre las diferencias entre una impresión en couché y opalina y ya que yo llevaba un buen rato ahí y que la sesión de preguntas y respuestas parecía no terminar también decidí investigar el costo de unas impresiones que debo hacer en estos días.

Tras mil años de espera por fin salieron mis impresiones y salí corriendo de ahí (obvio pagué antes de salir).

Y la moraleja es (en realidad no es una moraleja sino las observaciones generales):

  • Tache por todo el tiempo que estuve ahí.
  • Tache porque una persona no es suficiente para atender esa área (había uno en plotter y dos en la computadora que manda las impresiones al plotter, se veían ocupados pero no tanto como el otro chico).
  • Tache para la señora que nunca recordó su contraseña.
  • Tache por no vigilar el tiempo que la gente tarda en las computadoras que son sólo para impresión.
  • Y la única palomita y hasta con aplausos es para el “Chico Office” que me atendió, que a pesar de andar de aquí para allá, de tener a mucha gente hablándole a la vez, de tener que ayudar a las personas que no pueden hacer las cosas por sí mismas porque se les dificulta, en todo momento fue muy amable, buscó cómo resolvernos el problema a cada uno de los que estábamos ahí y sobre todo era entusiasta y no dejaba de sonreir. Creo que si contrataran a otros 5 igualitos o si lo clonaran el tiempo de espera se reduciría exageradamente y todos saldríamos de ahí felices y bien atendidos.